De domingo a domingo, de enero a enero, en todo momento, cada día de su vida:Bendice al Señor Dios en toda circunstancia; pídele que te ayude a caminar con rectitud y que lleguen a buen fin todos tus planes y proyectos.
Tobías 4: 19
SEMILLA AGUSTINIANA
Recibido
Una cosa es lo que somos personalmente y otra lo que somos por ustedes. Personalmente, somos cristianos; clérigos y obispos lo somos por ustedes. El apóstol no hablaba a los clérigos, a los obispos y presbíteros cuando decía: Usteedes son miembros de Cristo. Lo decía a las comunidades, a los fieles, a los cristianos: Pero ustedes son miembros de Cristo. Miren de qué cuerpo son miembros; miren bajo qué cabeza viven en la estructura de un único cuerpo; miren al único Espíritu que han recibido de él. Repito las mismas palabras del apóstol: ¿He de quitar mis miembros a Cristo para hacerlos miembros de una meretriz? ( Serm 301,8).P. Juan A. Cardenas
PALABRAS DEL SANTO PAPA LEÓN XIV (Mt 6,7-15)
Recibido
Hoy el Evangelio nos presenta a Jesús que enseña a sus discípulos el Padrenuestro (…) a oración que une a todos los cristianos.(…) Con una expresión muy hermosa, el Catecismo de la Iglesia Católica dice al respecto que «por la Oración del Señor, hemos sido revelados a nosotros mismos al mismo tiempo que nos ha sido revelado el Padre» (ibíd., 2783). Y es verdad, cuanto más rezamos con confianza al Padre de los cielos, más nos descubrimos hijos amados y más conocemos la grandeza de su amor (…) El Señor nos escucha siempre cuando rezamos, y si a veces nos responde con tiempos y modos difíciles de comprender, es porque obra con una sabiduría y una providencia mayores, que van más allá de nuestra comprensión. Por eso, aun en esos momentos, no dejemos de rezar con confianza, en Él encontraremos siempre luz y fortaleza. Recitando el Padrenuestro, además de celebrar la gracia de la filiación divina, expresamos también el compromiso de corresponder a ese don, amándonos como hermanos en Cristo. (…) No se puede rezar a Dios como “Padre” y después ser duros e insensibles con los demás, sino que es importante dejarse transformar por su bondad, por su paciencia, por su misericordia, para reflejar como en un espejo su rostro en el nuestro. (León XIV - Ángelus, 27 de julio de 2025)